Haced cada movimiento de Wushu como si fuera Chikung; si no, es tiempo perdido [Aprende a «sentir» VII]

23/02/2016 Ashot Amiryan Wushu, Taichi Tuitéalo ;) Alumnos de Ashot, entrenando WUSHU en el parque del Retiro, Madrid. Alumnos de Ashot, entrenando WUSHU en el parque del Retiro, Madrid. La verdadera enseñanza del WUSHU y del TAICHI es el desarrollo de la energía, el desarrollo interior. La pelea es solo un posible resultado, pero no es importante, lo importante es el desarrollo interior.

Tenéis que hacer cada movimiento de Wushu como si fuera Chikung; si no, es tiempo perdido.

En Wushu, el éxtasis llega cuando practicas y practicas y no te cansas, no quieres parar, quieres seguir; ya no sabes lo que estás haciendo y sigues, no puedes parar. Estás concentrado solo en eso. Hay una película en la que un alumno está vengando a su maestro luchando contra otro maestro y al principio pierde; pero en un momento dado entra en éxtasis y no puede parar, y vence. Su maestro se acerca a él y este alumno empieza también a luchar con su maestro, no puede parar, todo alrededor es lucha.

Los niños no se cansan, tienen mucha energía. Luego pasan muchas horas en el colegio sentados y esta energía «se muere» y empiezan a cansarse. trabajad con energía, cuando ya no hay fuerza, hay que trabajar con energía, desde dentro. Hay que vaciar el cuerpo de ‘mierda’ para llenarlo de energía.

Mis niños en Armenia entrenaban la forma de competición no muy deprisa; por aquél entonces yo no sabía que había que hacerla en un minuto treinta segundos, y ellos hacían en tres minutos. Cuando supe que había que hacerla en la mitad de tiempo les dije: — Vale, ahora tenéis que hacerla el doble de rápido. Y la hacían y no se cansaban. Sin embargo, en otros sitios que sabían que había que hacerla a esa velocidad y desde el principio entrenaban en velocidad, se cansaban; hacían, pero se cansaban. No estaban energéticos. Hay que hacer tranquilos, cuando haga falta hacer rápido, saldrá. En una pelea es igual.

Nos cansamos en Wushu por no estar abiertos, no ser elásticos. Si hubiéramos entrenado desde niños no nos cansaríamos. Tenemos que poder mover las piernas igual que los brazos, que los mueves sin esfuerzo; pero cuando tienes que levantar la pierna lo haces con esfuerzo y por eso nos cansamos. Si estuviéramos abiertos no nos cansaríamos. Hay que practicar Wushu como si fuera Daichi, que puedes estar todo el tiempo que quieras sin cansarte.

Cuando hemos aprendido algo, no significa que como ya lo sabemos podemos dejar de practicar. No. Incluso Jesús rezaba todos los días. Si un día no practicas, pierdes.

Cuando yo entrenaba, si perdía un día de entrenamiento es como si hubiera perdido un mes; y si perdía una semana, como si fuera un año.

Imaginad un lago donde no hay mucha gente, en el centro hay alguien que se está ahogando, y un paralítico lo ve desde fuera; él no puede rescatarle, pero hace todo lo posible para que alguien lo vea. Entonces un buen deportista que nada muy bien va hasta el centro del lago, lo coge y con esfuerzo consigue sacarlo y salvarle la vida. Es un héroe. Cuando ambos van a sus casas, tanto el deportista como el inválido se sienten igual de satisfechos, los dos sienten que le han salvado la vida porque cada uno ha hecho lo que puede dentro de sus posibilidades. Así tenéis que hacer, no tenéis que compararos con otras personas, si habéis hecho todo lo que podéis dentro de vuestro nivel, os iréis satisfechos. Haced todo lo que podéis, estar concentrados, atentos.

Los payasos del circo, cuando giran un palo hacen eso, girar un palo, o levantan la pierna y ya está. Es como un baile. Pero nosotros hacemos Wushu; cuando giráis el palo tenéis que sentir el palo y lo que estáis haciendo. Y no levantáis la pierna porque sí, si es una patada se tiene que notar que es una patada; se tiene que ver Wushu, sino, es solo un baile.

La base del Wushu es hacer las posiciones correctas, los movimientos correctos y entrenar; pero luego hay algo más que te lleva a ser maestro. En todas las religiones hay una base: ser buenos, portaros bien, no hacer esto o aquello… pero luego hay otras enseñanzas que son las que te llevan a ser santo o iluminado o lo que sea. En el cristianismo estas enseñanzas se han escondido o quemado. Hacer Wushu es como rezar.


Ashot Amiryan

Enseñanzas escuchadas en las clases de Ashot Amiryan desde 2003 hasta la actualidad. Recopilación y redacción: Mónica García.